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La Esgrima como Arte Marcial

Cuando uno se adentra en el estudio de la Esgrima, acaba, más pronto que tarde, dándose cuenta de que la Esgrima con armas antiguas, entendida como Arte marcial, tiene muy poco que ver con la Esgrima entendida como Deporte.

Es cierto que esta última es la que a todo el mundo le viene a la mente cuando uno habla de Esgrima a secas, por el hecho de que, es la única que ha existido, en los últimos treinta años, y que el uso de armas antiguas, no despertó el interés de la sociedad hasta hace poco más de diez o quince años, no obstante, ahora que una nueva tradición de estudio y practica con el arma antigua existe es necesario establecer las diferencias, que hay entre ambas disciplinas.

Sus objetivos

La Esgrima deportiva tiene como objetivo principal la competición. Todo el entrenamiento y la mentalidad están enfocados a la consecución de la victoria deportiva. En el deporte lo esencial es ganar.

La Esgrima como Arte Marcial tiene como objetivo principal el conocimiento. Tocar al adversario y no recibir el tocado es el medio para comprobar que lo que se está haciendo es correcto, no para conseguir un resultado deportivo. En la Esgrima como Arte Marcial no se gana, ni se pierde, se aprende. Tocar mucho y recibir poco es la consecuencia de un buen juego, no el fin último de la Práctica.

El tipo de armas

La Esgrima deportiva utiliza tres armas: florete, espada y sable. Estas armas tienen, cada una de ellas,  siempre el mismo peso, configuración y longitud, siendo siempre iguales para todos los tiradores. Se trata de armas muy, muy ligeras  con pesos notablemente inferiores al de las espadas históricas que en su día se usaron.

Su ligereza hace que el físico del tirador sea determinante, siendo necesario ser muy fuerte de piernas.

Las armas deportivas usan, a menudo, mangos anatómicos, en la espada los filos están desalineados respecto  a la mano si se comparan con armas históricas, lo que aumenta aún más las diferencias en su manejo.

La Esgrima como Arte Marcial no limita el estudio a unas armas determinadas, ni establece límites exactos en las que se usan, más allá de la lógica aplicación del sentido común y el rigor histórico.

En el caso de las armas más asimilables a las armas deportivas como es el caso de la ropera, su configuración es muy distinta, son más largas y pesadas, con un reparto de masas más realista ya que se construyen de forma que se asemejen los más posibles a las armas antiguas, con los límites, obviamente, que establece el respeto a la seguridad.

Cada esgrimidor puede, por ello, usar guarniciones de lazo, de conchas, de taza, más o menos trabajadas, con arriaces de distintas longitudes, hojas largas o  cortas, con mayor o menor reducción distal, etc.

Otras armas que se estudian, como las medievales son completamente distintas y no guardan elementos comunes con las espadas deportivas.

Las armas deportivas al ser muy ligeras hacen que el juego sea mucho más fuerte y atlético que las antiguas. Estas siendo más pesadas requieren de un manejo más sofisticado y un juego menos basado en el físico.

Las reglas

La Esgrima Deportiva, como todo deporte, establece unas reglas exactas y claras que definen el marco dentro del que se establece el desarrollo de la actividad. Las reglas en su día se establecieron con el propósito de garantizar un juego seguro y a la vez, realista, sin embargo con el tiempo han condicionado fuertemente su desarrollo y la han alejado de su pasado marcial. Esto es necesario ya que el objetivo último del deporte es la competición y en esta todos deben encontrarse en condiciones de igualdad.

Así la convención, que se usa en el florete o en el sable, o la norma que establece que en espada el blanco valido es todo el cuerpo, el uso de la luz eléctrica para determinar el tocado de forma objetiva, han cambiado la práctica para hacerla más eficiente de cara a los resultados.

La Esgrima como Practica Marcial no tiene reglas ya que la competición no es su finalidad última y se utilizan aproximaciones distintas en los asaltos para favorecer una práctica lo más realista posible, aun siendo conscientes de que esto es posible solo de forma limitada.

La ausencia de reglas no significa que haya acciones sucias o patadas y puñetazos. No las hay. Sin embargo si hay desarmes, desequilibrios, desvíos de la espada con la mano o el antebrazo, es decir acciones prohibidas en el deporte, por estar fuera de las normas, pero posibles y efectivas en un asalto más real.

Su planteamiento interno

La Esgrima Deportiva,  por sus objetivos, reglamentación y materiales demanda atletas, físicamente ágiles, rápidos y de gran fortaleza mental. Si no se gana se pierde. Las normas y los materiales garantizan un juego seguro y  eso permite tirar asaltos de gran fuerza y velocidad, empleándose con máxima potencia si es necesario, y obtener así la victoria. Esto permite al competidor sacar toda su agresividad y emplearla sin tener que autocontrolarse por miedo a lesionar a su oponente. Si el asalto no es realista, el choque mental si lo es.

La Esgrima como Arte Marcial, incluso cuando se usan armas ligeras, se basa en el control. Frente a la deportiva en que los tiradores se lanzan a gran velocidad, la práctica marcial se caracteriza por el movimiento, sin duda rápido y fluido, pero equilibrado sin despegar los pies del suelo, sin saltos, buscando no recibir el tocado más que darlo a gran velocidad. Esto se consigue controlando la espada, el cuerpo y la mente, de forma constante. El esgrimidor no se plantea asumir riesgos calculados, sino no correr ninguno, por lo que resulta una esgrima más fría y racional, muy conservadora y con un menor desgaste físico. Por otra parte el control es necesario, cuando se usan por ejemplo espadas de dos manos, para, aun tirando con fuerza, no golpear con fuerza excesiva a nuestro compañero de entrenamiento, algo que no es admisible. Es necesario para ello aprender a tirar con velocidad pero con control, lo que permite ser a la vez más eficiente y más seguro.

Conclusión

La espada no es hoy en día un arma de autodefensa. Nadie la usa para defenderse, ni se bate en duelo. Hoy en día la Esgrima, el Arte de la Espada, es una disciplina enfocada al Deporte y a la Cultura.

El resurgimiento de la Práctica marcial de la Esgrima a nivel internacional se debe al simple hecho de que la Esgrima en cuanto Deporte no alcanzaba a satisfacer el interés de un buen número de personas en todo el mundo occidental, que sentían interés por la Esgrima con armas antiguas y  no por la Esgrima con armas y planteamientos deportivos.  

La Asociación Española de Esgrima Antigua se enfoca de lleno en esta dirección, intentando transmitir una Práctica y una Ciencia, eficiente, rigurosa, segura y verdadera.