Bueno... en realidad es más sencillo que todo esto. Las armas están prohibidas en japón desde la ocupación estadounidense del '45, y las espadas son armas.Al principio las leyes en cuestión era muy draconianas, pero con el tiempo se han ido suavizando, ahora hay licencias especiales, etc. Una de las primera excepciones a estas leyes logró implementarse, allá por los '50, para los
katana "tradicionales", ya fueran antiguos o de nueva creación, es decir, fabricados por métodos artesanales, siguiendo los procesos que usaban los antiguos espaderos. Esto quedó muy regulado en su momento y está bastante claro lo que se considera una espada "tradicional" y lo que no, y los
gunto no lo son, ya que se fabricaban de forma industrial en la época de la guerra como parte del uniforme de los oficiales. Como tales se consideran armas, es más, creo que se les aplica también una normativa sobre objetos relacionados con la guerra, aunque no estoy seguro. El caso es que se les trata como a un alijo de estupefacientes o de copias ful de bolsos de Prada, y si vienen sin la documentación que confirme que se trata de piezas tradicionales, se decomisan, se comprueba que sean en efecto
gunto (sí, hay peritos encargados de revisar las espadas decomisadas en aduanas para verificar su
status, no se echan a la hoguera sin más... ni se puede hacer pasar gato por liebre así como así. En efecto, los policías de fronteras ni saben ni tienen porqué saber de espadas, pero hay gente encargada de verificarlo), y si no dan ninguna sorpresa, se van al hoyo. Vamos, más o menos lo que pasaría con con los CD's piratas de David Bisbal en este país si Teddy Bautista, el de la SGAE, fuera ministro

Por cierto, un
gunto es por definición una espada militar, si la hoja es artesanal ya hablamos de otra cosa, aunque venga montada como un
gunto. Las espadas en Japón deben entrar y pasearse por el país acompañadas de su correspondiente certificado para que sean legales. El certificado indica, entre otras cosas, que se trata de una pieza tradicional, y pasa de considerarse un arma a considerarse un objeto cultural. El hecho de el "objeto cultural" mate igual que el "arma" no parece provocarle a nadie ningún tipo de conflicto moral o legal, así que no seré yo quién se ponga discutir la congruencia, o su falta, de la situación.
En cualquier caso, resumiendo, los peritos autorizados por las organizaciones existentes capacitadas para extender los certificados válidos nunca le van a dar los "papeles" a una espada fabricada industrialmente, y sin papeles la espada se va a la hoguera, así de simple.
No sé si esto habrá aclarado algo...