por Yeyo el Sab May 05, 2007 4:33 pm
Con los escudos es importante tener en cuenta que la resistencia no va a venir dada por el grosor de la madera, sino por su recubrimiento. Históricamente, se documentan dos tipos, cuero y tela, y generalmente van tanto por la cara externa como la interna. Una excepción a esto son los famosos escudos de Gokstad, en los que aparecen restos de pintura directamente sobre la madera, pero es muy posible que sean objetos de decoración construidos para adornar los costados de la nave vikinga de marras.
Arqueológicamente, los escudos altomedievales son de tablillas de madera, con un grosor variable entre los 6 y 15 mm, siendo la media 7,5, aproximadamente (aunque hay un ejemplo procedente de Birka de 28!!). Yéndonos a los práctico, con el okumen yo no emplearía un grosor superior a los 8 mm y me preocuparía más de recubrirlo de varias capas de tela encolada o, mejor aún, cuero crudo. Es importante asimismo añadir unos rebordes de cuero para dar resistencia a los cantos. En caso de usar DM, el grosor puede ser inferior, pues es más denso y pesa más.
Con los escudos cometa es importante añadir un acolchado en el embrazado, o de lo contrario los golpes te machacarán el antebrazo.