Esgrima Histórica vs. Esgrima Deportiva
Actualmente, y aunque la Esgrima Histórica va ganando poco a poco reconocimiento, la Esgrima Deportiva es la disciplina con la que prácticamente cualquier persona asocia la palabra o el concepto de "Esgrima" , y su vertiente Histórica es aún la gran desconocida.
Esto es natural, porque la Esgrima Histórica es una disciplina de corta existencia aún, pero el objetivo de éste artículo no es tratar sobre la evolución del Arte marcial que se practica en la AEEA, sino tratar de diferenciar lo más claramente posible ambas disciplinas para despejar las posibles dudas que pudieran existir al respecto. La descripción simple y pura de ambas disciplinas (aparte de otras) se puede encontrar en el artículo Tipos de Esgrima
En ésta ocasión, ofreceré la descripción de lo que es y significa la Esgrima Histórica desde el punto de vista de quien la practica, y las diferencias que se van encontrando con la Deportiva.
Planteamiento Táctico
La Esgrima Deportiva es, como su nombre indica, un deporte con sus normas, limitaciones y estructuración del entrenamiento, amén de campeonatos. La Esgrima Clásica se ha visto transformada, por la inutilidad de la misma como defensa personal con el advenimiento de las armas de fuego, en una disciplina deportiva que tiene por objeto, al igual que todos los deportes de competición, lograr el triunfo sobre el adversario valiéndonos de las técnicas que hay disponibles y ajustándonos siempre al reglamento vigente.
Éste reglamento originalmente intentaba replicar lo más fidedignamente posible un combate real con las tres armas que se practican (Espada, Sable y Florete) , pero, como siempre ocurre cuando una actividad es regulada y los participantes tratan de buscar la máxima ventaja, el resultado es un estilo muy alejado ya de la realidad de un combate, en el que lo que cuenta es tocar al adversario antes de que éste nos toque a nosotros, o bien provocando o arriesgándose a que nos dé en una parte no válida del cuerpo.
Por ello, los tocados dobles, los ataques en flecha (corriendo), los fondos llevados al extremo de casi caerse al suelo (en alguna ocasión ha pasado, pero no es corriente), el soltar la espada y cogerla por el pomo para ganar cinco centímetros más de alcance y lograr el tocado, el lanzarse al ataque sin preocuparse de cubrirse por saber que se va a alcanzar al adversario una décima de segundo antes, los desplazamientos a saltos, el dar latigazos con la espada para que la hoja se doble y en su torsión llegue a tocar con la punta al oponente, y otras diversas técnicas que no tendrían sentido en un combate real, son corrientes en la vertiente Deportiva.
Así mismo, técnicas que sí se usaban en la Esgrima Clásica, como utilizar la mano izquierda para desviar, parar o agarrar la espada o el brazo del adversario, golpear con los gavilanes o el pomo, etc, etc, están prohibidas en la Esgrima Deportiva, vetando así un buen número de posibles acciones que conferirían realismo a la esgrima…pero también mayor peligro si se realizaran el en calor de una competición de alto nivel.
Las armas, así mismo, poco tienen que ver con las utilizadas realmente para la guerra o la defensa personal en tiempos pasados, con la posible excepción del Florete, que guarda cierta similitud con el Espadín, aunque no es igual, ni mucho menos. La espada, por ejemplo, tiene la cazoleta (de aluminio) descentrada, carece de gavilanes o arco guardanudillos, la hoja está torcida hacia un lado, la empuñadura es en la mayoría de los casos ortopédica o anatómica (diseñada originalmente por un militar al que le faltaban varios dedos y que la adaptó a su peculiar anatomía) la longitud, peso, flexibilidad y equilibrio de la hoja poco tienen que ver con los de las Espadas Roperas originales, etc…
Sumando todos éstos factores, resulta inevitable tener como conjunto una disciplina cuyos enfrentamientos difieren de la realidad histórica tanto como la conducción de un turismo por una vía abierta al tráfico puede diferir de la de un Fórmula 1 en un circuito cerrado.
Las armas utilizadas en Esgrima Histórica son, o tratan de ser, lo más fidedignas posibles a las originales, guardando, eso sí, el mayor margen de seguridad posible. Así, en el caso de las espadas medievales, se tiende a buscar las "Armas Negras" de características más cercanas a las "Blancas" , pero que conserven los filos matados y de un grueso determinado, y la punta redondeada.
En el caso de las Roperas, tenemos Armas que replican la forma, tamaño, peso, equilibrio y manejabilidad de las espadas originales, pero dotadas de hojas diseñadas especialmente para flexar con mayor facilidad que las originales (que eran muy rígidas) para no infligir un golpe tan severo al lograr una estocada. Gracias a estas espadas, y en el caso de las Roperas, se puede tirar empleándose a fondo y con el mayor realismo posible. En el caso de las Armas con más potencia de corte u hojas más rígidas, se requiere un mayor control y unas protecciones más recias para evitar lesiones, pues son espadas con una contundencia considerable, aún las Negras.
La principal diferencia de planteamiento entre un combate de Esgrima Deportiva y uno de Histórica, es que en la Histórica, al buscarse el realismo por encima de todo, no se puede permitir uno descuidar la defensa, e incurrir en acciones que significasen doble tocado, pues se trataría de un suicidio en la práctica .Asimismo, en la modalidad deportiva uno puede permitirse algunos tocados antes de realmente intentar ganar al adversario, para poder ver su forma de tirar y "cogerle la medida"(en los torneos de Esgrima Deportiva siempre se suele apreciar un cambio de ritmo o táctica en los tiradores a mitad de concurso, cuando ya han podido apreciarte mutuamente) , mientras que en la esgrima Histórica, al jugarse el todo por el todo a un solo tocado, como ocurría en la vida real, la posibilidad de poder apreciar las capacidades del adversario se ve reducida, con lo que, de nuevo, deberemos ser más prudentes o actuar cuando se tenga clara la técnica a utilizar
Por lo demás, en la Esgrima Histórica no existen restricciones en cuanto al terreno, los desplazamientos, las posibles acciones a realizar con el arma y el cuerpo, etc, respetándose únicamente una serie de aspectos contemplados en un reglamento no escrito de caballerosidad que se respeta en todo el mundillo de ésta disciplina, tales como no golpear en los genitales, simular únicamente los puñetazos o patadas dejándolos marcados o dándolos sólo con la fuerza suficiente como para que el adversario se diese por enterado, no llevar las llaves hasta la caída final del oponente, y otros aspectos necesarios para salir ileso de un entrenamiento.
Planteamiento Intelectual
Puesto que en la Esgrima Histórica se trata de Resucitar las antiguas escuelas de defensa europeas y éstas eran de una diversidad muy considerable, la amplitud de armas a estudiar, y dentro de cada arma de estilos disponibles, suponen una variedad de técnicas y planteamientos prácticamente inabarcable, y al mismo tiempo una enorme herencia de una riqueza impresionante que por un lado obligan a las escuelas y estudiantes de ésta disciplina a especializarse en determinadas armas y estilos, y por otro convierte en apasionante el ejercicio de la búsqueda, interpretación, estudio y práctica de la escuela escogida, siendo éste uno de los aspectos que más "engacha" de la Esgrima Histórica.
Si en la táctica y práctica de ambas disciplinas ya encontramos numerosas diferencias, en el aspecto personal o de la motivación éstas se hacen más acusadas.
Para ser un buen tirador de Esgrima Deportiva, con la posibilidad de ser alguien dentro de éste deporte y destacar, si no ya internacionalmente, sí al menos a nivel nacional, se requieren una serie de cualidades físicas y mentales difíciles de encontrar. Por un lado se requiere ser joven, ágil, rápido, con buenos reflejos, flexible, con buena potencia muscular, mejor si se es alto y de largos brazos, preciso y con una vista capaz de percibir acciones muy veloces.
Por el otro lado, se requiere ser inteligente, buen estratega, muy ambicioso y con afán de superación, competitivo, frío y de mente muy rápida, capaz de un nivel de concentración muy alto y con la fuerza mental suficiente como para no dejarse amilanar por un resultado desfavorable y ser capaz de remontarlo.
Evidentemente pocos de los que practican y se inician en Esgrima Deportiva reúnen tales características, o la mayoría de ellas, y la mayoría la practica por diversión, por ser un deporte apasionante y por el aura romántica que siempre ha rodeado a la esgrima y el mundo de la espada en general.
Sin embargo, suele ser inevitable que en las salas se respire una atmósfera de competitividad que apasiona a algunos y les representa un continuo desafío, pero que puede terminar por desencantar a quienes practicaban más interesados en la esgrima como arte, como deporte de gentilhombres y caballeros, o atraídos por la historia y el mítico aura que rodean siempre a la espada, como en más de una ocasión me ha revelado algún practicante de ésta disciplina.
Como en otros muchos deportes de combate tanto occidentales como orientales, la búsqueda de la máxima efectividad deportiva acaba por desvirtuar o transformar el sistema original del que proviene, y esto normalmente no importa a aquellos apasionados de la competición que saben aceptar tales limitaciones y explotar sus posibilidades y las del sistema de turno, pero en el caso de quienes se acercan con unas miras más históricas, tradicionales o, por qué no, románticas, suele producir una inevitable frustración, que puede variar desde el grado en el que es una pequeña molestia que se olvida en el calor del entrenamiento, hasta provocar que se opte por abandonar la práctica de ésta disciplina.
En el caso de la Esgrima Histórica, esto cambia notablemente: Precisamente lo que se busca, investiga y practica es la parte real de la Esgrima, la auténtica forma en la que nuestros antepasados, con un valor fuera de toda duda, se batían a muerte o a primera sangre en duelos, juicios, enfrentamientos callejeros o batallas, la forma que realmente era utilizada por los Caballeros, Gentilhombres, Soldados, Duelistas o simples Bravos y Matachines de a tanto la estocada. Se tratan de rescatar del olvido las técnicas en las que confiaban su vida nuestros antepasados, con las que se limpiaba el honor o se defendía la propia existencia. Se trata, en resumen de lo que vulgarmente llamamos la "Parte Heroica" de la Esgrima, la dura realidad del combate con armas auténticas.
Éste hecho, ya para empezar, supone una importante motivación para aquellos que admiramos a los hombres que crearon y usaron de tales artes, la historia, sus modos de entender la vida y el honor, y los logros que se consiguieron empuñando un acero en un mano a mano de hombre contra hombre.
Se introduce uno en una parte de nuestra historia, y de aquellas vidas, aunque sea pequeña, que aparte de ser admirable y merecer todo nuestro respeto, ha sido larga e injustamente olvidada por nuestros contemporáneos. Al poco el practicante de Esgrima Histórica va descubriendo (normalmente,claro, no se da en todos los casos) que su apasionamiento por el tema va en aumento a causa de un sentimiento generalizado que imbuye a todos los practicantes serios de ésta disciplina (de cualquier país) que consiste en darse cuenta de que aparte de resucitar el Arte de la Esgrima Europea, también resucita la memoria de aquellos valientes que vivieron y se batieron espada en mano, contribuyendo a honrar su memoria.
Inevitablemente, la gente se identifica en mayor o menor grado con aquellos héroes y aventureros, y se siente genuinamente orgullosa de rescatar su memoria y mostrársela a todos aquellos que durante tanto tiempo la han ignorado, o incluso denostado, y que tanto podrían aprender de su ejemplo. Se les devuelve parte de su honor, y por pequeña que sea ésta parte o la contribución de cada uno, ya se sabe que es más de lo que antes se hacía.
Los historiadores, apasionados evidentes de determinada área de nuestro pasado, dedican su trabajo a investigar, y luego tratar de divulgar, la forma de vida de nuestros antepasados. Su labor es totalmente loable, y más teniendo en cuenta el creciente desinterés que la historia genera entre el personal actualmente (en general). Cuando se practica Esgrima Histórica, también se contribuye a divulgar la historia, pues alguien que demuestra habilidad con la espada atrae la atención de mucha gente que no tenía un interés previo por la historia y nunca habrían comprado el libro de un historiador o acudido a uno de sus seminarios. Es conocido ya entre nosotros el fenómeno de que la gente se te acerque tras alguna exhibición o simplemente al descubrir la existencia de la Esgrima Histórica, y se interese, en muchas ocasiones por primera vez, por lo que envuelve a nuestra disciplina. E indefectiblemente, el Esgrimidor se descubre a sí mismo dándole una pequeña charla sobre historia, lo tuviera planeado o no (lo que coloquialmente se conoce como "dar la chapa") .
Ese saber que gracias a nuestro esfuerzo también ayudamos a divulgar el interés por la historia, y en muchas ocasiones a gentes que antes ni pensaban en ella, aparte de algo fantástico, es otro punto que añade pasión a la práctica de la Esgrima Histórica.
Quien empieza a entrenarse en Esgrima Deportiva, o en cualquier Arte Marcial, se encuentra ya un sistema estructurado de enseñanzas y técnicas que irá aprendiendo progresivamente, en la mayoría de los casos. El estudiante según va entrenando podrá acceder a técnicas más complejas o perfeccionar las ya conocidas, hasta llegar a completar una formación determinada. Generalmente el esgrimidor deportivo o artista marcial se ve encasillado en una serie de técnicas y habilidades que puede aprender y transmitir, pero a los que, generalmente, no suele poder contribuir. Las escuelas tienen ya su propia tradición, estilo y forma de enseñar, y no suelen salirse de ahí. (repito que en la mayoría de los casos).
La Esgrima Histórica, al ser la reconstrucción de un arte perdido, no sólo posibilita que cada cual contribuya a su creación con su granito de arena, sino que de hecho se alimenta en gran medida de los conocimientos que otras personas van adquiriendo a través de su trabajo y dedicación.
El alumno de ésta disciplina descubre que está resucitando, literalmente, un arte perdido y además de nuestros propios antepasados, y se siente parte integrante (porque realmente lo es) de un contingente de personas que ayudan a la creación y perfeccionamiento de éstas artes. Cada cual puede estudiar, practicar y contribuir con su esfuerzo a divulgar y resucitar determinada técnica, estilo, arma, etc, etc, y ayudar a los demás a profundizar o iniciarse en el conocimiento de dicha arma. Cada practicante de Esgrima Histórica puede ser, si lo desea, parte activa y contribuir al conjunto de conocimientos con sus propias conclusiones; Exponerlas a sus compañeros de Sala y probarlas acero en mano para determinar su efectividad y, si se logra llegar a una técnica válida, añadirla al acervo general de la escuela, cosa que raramente suele darse en otras disciplinas.
El comportamiento durante los asaltos difiere también notablemente entre ambas disciplina. En la Esgrima Deportiva, como en todos los deportes de competición, los tocados se discuten y no se admiten en ocasiones, siendo lo contrario en la Histórica, donde cada cual admite sin empacho los tocados recibidos, sin importar muchas veces que hayan sido dudosos o demasiado leves, y pide disculpas si ha ejecutado alguna acción tras haber sido tocado, bien porque ya llevase ése impulso, o bien porque no se dio cuenta del tocado (con los coletos de cuero que solemos llevar en ocasiones sucede).
En resumen, en la Esgrima Histórica se trata de ser fiel a la época que se estudia en varios sentidos, tanto en técnica, forma de luchar y armas usadas, como en comportamiento y honorabilidad.
Si habéis llegado hasta aquí, gracias por vuestra paciencia, y espero que os haya sido de alguna ayuda.
Oscar Torres Carrasco.
Asociación Española de Esgrima Antigua
Oscar@EsgrimaAntigua.com
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