Apenas se profundiza en el estudio de la Esgrima Tradicional resulta evidente que es mucho más que simplemente una disciplina práctica. La Esgrima Tradicional, como Arte Marcial que es, más allá de los aspectos técnicos que configuran su Práctica, presenta todo un sistema conceptual y metodológico, recogido de forma fehaciente y perfectamente explicado en los textos de la época, pero además se constituye en un auténtico camino para el desarrollo personal del esgrimidor.
En cualquier caso, la terminología y los conceptos que utiliza dicho método, son aquellos en uso en la España de los siglos XVI al XIX y que vino a denominarse Verdadera Destreza de las Armas, y cuyo desarrollo más completo lo llevó a cabo D. Luis Pacheco de Narváez.
La parte Práctica de la Destreza
La Destreza se compone necesariamente de una parte teórica y una parte práctica. En la práctica en la AEEA se aprende a manejar la espada, la distancia, el tiempo y a interpretar correctamente el asalto de esgrima. Dicha Práctica se ha desarrollado a lo largo de 8 años de práctica y de estudio, a través del aprendizaje y cruce de información con maestros de reconocido prestigio, el estudio de los textos históricos, la comparación constante con otros métodos y de una dilatada experiencia personal y talento como esgrimidor. Su veracidad ha sido probada en miles de asaltos libres en los que, no solo su maestro, sino un número variado de esgrimidores de la AEEA han demostrado dentro y fuera de España, la eficacia del método.
Este sistema, a pesar de estar hoy muy desarrollado, no deja por ello de encontrarse en constante evolución.
La Ciencia de las Armas
El corpus terminológico y conceptual asociado a las acciones prácticas que constituyen la teoría de la esgrima, su sistema teórico mediante el que se explican todas las acciones y toda la realidad presente en un combate con espadas es lo que denominamos Ciencia.
La acepción Ciencia no tiene aquí el sentido por el que hoy en día es más conocida, sino el sentido que se le atribuía en la época que estudiamos: el de un cuerpo de conocimientos ordenados y dotados de una coherencia interna, en este caso aquellos que se utilizan para explicar lo que ocurre en la frase de armas.
La ciencia de la esgrima en la AEEA se basa esencialmente en el sistema conceptual más importante de la tradición española: la Verdadera Destreza.
Desarrollo Personal
La realidad del estudio y práctica de la destreza de las armas sitúa al jugador en una situación emocional en la que el miedo a recibir un tocado, la ansiedad, y la lucha con su propio ego alteran sus percepciones. La práctica constante en un entorno controlado y bajo supervisión cualificada ayuda al jugador a adquirir, seguridad, valor y confianza pero también humildad, honradez, compañerismo y sentido del honor. Ganar no es lo más importante; si el combate no es honorable, aún obteniendo la victoria, se pierde más de lo que se gana.
Enseñanza
La enseñanza práctica se realiza preparando al alumno a través de ejercicios y repetición de acciones técnicas para dotarle de los recursos mecánicos y técnicos que le permitirían sobrevivir si tuviera realmente que batirse con una espada en la mano.
Nuestro objetivo es entrenar y aprender esgrima no con una finalidad competitiva en la que es posible asumir riesgos calculados para obtener la victoria deportiva, sino prepararnos tanto a nivel técnico como mental, para el duelo; una realidad en la que el primer tocado es también el último.
Aunque obviamente todas las espadas que se usan garantizan la máxima seguridad, afrontamos el asalto de esgrima como si la punta estuviera viva y la espada afilada. Desde esta perspectiva, se enseña a buscar la supervivencia personal y no la victoria deportiva, a evitar los dobles tocados, a ser conservador y a entender cuan difícil es ser, espada en mano, ni demasiado arrojado, ni excesivamente cauto; algo que, se tenga la edad que se tenga, nos ayuda a mejorar como esgrimidor y como ser humano.