La Espada Ropera
La espada española por antonomasia es sin duda la espada ropera y es la que ocupa en la AEEA un lugar de preeminencia. Resulta indudable que la Esgrima Tradicional debe estudiarse con el concurso de otras armas, pero no es posible negar que la Tradición Española, que alcanzó un nivel de desarrollo excepcional, está, casi absolutamente, dedicada a la espada ropera y a sus variantes, con daga, broquel y capa.
El estudio de la espada ropera se realiza en todos sus aspectos, abarcando desde ejercicios de control del arma, asaltos de estudio, y asaltos a contacto pleno. El asalto a contacto pleno permite alcanzar una comprensión en el estudio de la Ciencia de la Esgrima que no puede conseguirse de ninguna otra manera.
Para ello en la AEEA hemos diseñado espadas que permiten el contacto pleno con absoluta seguridad, y cuyas características son prácticamente idénticas a las de las espadas originales. El proceso de diseño nos ha llevado a acudir a museos y a colecciones privadas, a estudiar las hojas de diferentes fabricantes y a diseñar guarniciones como las utilizadas en España en el siglo XVII. En la actualidad, la mayor parte de las guarniciones de espadas en uso en la AEEA, están fabricadas bajo sus especificaciones por los armeros españoles Francisco Manzano y Julio Ramírez de Toledo, y Juan Antonio Suárez de Madrid.
Las guarniciones en uso pueden ser de lazo, de taza o de conchas con puentecillos, siempre respetando las combinaciones de los modelos tradicionales, y para las dagas se utilizan sobretodo las típicas dagas españolas de vela, también fabricadas por los mencionados armeros.